El pasado 7 de abril se celebró el Día Mundial de la Salud, y la Organización Mundial de la Salud (OMS) le pidió a los líderes mundiales que se comprometan a adoptar medidas concretas para promover la salud de todas las personas.


Esta organización se fundó sobre la base del principio de que todos los seres humanos deberían poder hacer efectivo su derecho al grado máximo de salud que se pueda lograr. Así, la salud para todos ha sido la visión que la ha guiado a lo largo de más de siete décadas de funcionamiento, y es el motor de la actual iniciativa que busca ayudar a los países a avanzar hacia la cobertura sanitaria universal.

Este año la OMS pide a los líderes mundiales que respeten los compromisos que contrajeron cuando acordaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible en 2015, y que se comprometan a adoptar medidas concretas para promover la salud de todas las personas. Ello significa garantizar que todos, en cualquier lugar, puedan tener acceso a servicios de salud esenciales y de calidad sin tener que pasar apuros económicos. Los países que invierten en la cobertura sanitaria universal realizan una importante inversión en su capital humano.

El acceso a cuidados esenciales y de calidad y a la protección financiera no solo mejora la salud de las personas y su esperanza de vida, sino que también protege a los países de las epidemias, reduce la pobreza y el riesgo de padecer hambre, crea empleos, impulsa el crecimiento económico y promueve la igualdad de género.

  • En 2018 el tema del Día Mundial de la Salud es: Cobertura sanitaria universal para todas las personas, en cualquier lugar, y el lema es “La salud para todos”.


“Nadie debería tener que elegir entre la muerte y las dificultades económicas. Nadie debería tener que elegir entre comprar medicamentos y comprar alimentos”, Tedros Adhanom Ghebreyesu, director general de este organismo.

Con información de la Organización Mundial de la Salud