La última semana de septiembre se celebra el día internacional de las personas sordas. El objetivo fundamental es hacerse visibles, reclamar el respeto a sus derechos humanos y el  acceso a todos los servicios y beneficios.



En Panamá se celebró con una marcha festiva promovida por la Asociación Nacional de Sordos de Panamá (ANSPA). Participaron delegaciones de las asociaciones de sordos de las provincias de Bocas del Toro, Chiriquí, Veraguas, Herrera, Los Santos, Coclé, Colón y Panamá, quienes con pancartas y mensajes aprovecharon para tocar temas relativos a los derechos humanos, el uso de la lengua de señas, y la eliminación de barreras sociales, entre otros.

La actividad empezó en la cercanía de la Iglesia de Don Bosco y se dirigió hacia la Asamblea Nacional de Diputados de Panamá, donde se hizo entrega de un pliego de peticiones con el fin de reivindicar sus derechos humanos, y pedir que la lengua de señas se incluya en el currículo de enseñanza del sistema educativo nacional.

El día internacional de las personas sordas se originó en 1958 y fue impulsado por la Federación Mundial de Personas Sordas (WFD), la cual seleccionó esta fecha para conmemorar el primer Congreso Mundial de la WFD que tuvo lugar en septiembre de 1951. Actualmente, sirve no solo para expresar las demandas en cuestión de derechos, sino que además permite destacar y promover la riqueza de la cultura sorda.

En Panamá se calcula que existen alrededor de 6 mil usuarios de la Lengua de Señas Panameña (LSP) Esta es reconocida oficialmente desde 1992. Se cuentan 10 escuelas para sordos y aproximadamente siete asociaciones. Cabe destacar que nuestro país ha firmado y ratificado la Convención de la ONU y su Protocolo.

Con informacion del Instituto Panameño de Habilitación Especial