Huracanes, sismos y tornados son fenómenos naturales que pueden implicar un riesgo y reto especial para quienes tienen pérdida auditiva. Por ejemplo, en Ciudad de México, el 7 de septiembre sonó la alerta sísmica un par de minutos antes de que se sintiera el sismo de magnitud 8.2. Gracias a ésta, millones de personas evacuaron con anticipación o pudieron resguardarse en un lugar seguro. Sin embargo, ¿qué ocurre con aquellos que no pueden escuchar estas alarmas?



Pensando en ellos, un grupo de investigadores del departamento de medicina de la Universidad de Shiga en Japón han desarrollado una alarma contra incendios que funciona mediante el olfato. Cuando se activa, despide un olor muy fuerte y ácido que procede del wasabi o rábano japonés. Asimismo, otros investigadores han creado alarmas especiales, como las que emiten una luz intensa y al mismo tiempo activan un pequeño vibrador o las de baja frecuencia.

El reto de las personas con pérdida auditiva no se queda únicamente en el momento de buscar resguardo luego del aviso preventivo. También se enfrentan a qué hacer si resultan atrapados bajo los escombros y no pueden escuchar a los rescatistas.

La recomendación es contar con un kit de emergencia que contenga ropa extra, alimentos no perecederos, agua, vendas estériles, suministros básicos de primeros auxilios, lápiz y papel, pilas desechables para auxiliares auditivos o implantes cocleares, linterna, un contenedor sellado y resistente al agua para mantener limpios y secos los auxiliares auditivos o implantes cocleares, y tarjetas de comunicación pre-escritas con necesidades básicas (comida, agua, y dolor).

Adicionalmente, es conveniente colocar carteles cerca de la entrada de la vivienda que informen sobre la condición de hipoacusia, tener en la cartera una tarjeta de emergencia con los mismos datos o utilizar una pulsera de alerta médica. Adicionalmente es de gran importancia que los vecinos cercanos sepan que existe alguien con deficiencia auditiva.

Con información de Healthy Hearing